Friday, January 27, 2012

AMERICA ESTA DE REGRESO (POR SI HAY QUIEN LO DUDA)


El discurso sobre estado de la nación del presidente el pasado martes, inyectó a los americanos (pensantes) de una nueva energía; la misma con que Obama entró a la Casa Blanca.  Serían la cifras positivas de su reporte sobre el desempleo y/o que su nivel de aprobación personal ha subido, o que la industria automotriz  americana ha vuelto a ser lo que una vez fue, pero el Presidente Obama  habló el martes como el presidente que elegimos en el 2008. “América está de regreso” fue la frase que resonó en los oídos de los americanos, alta y claramente. Fueron las palabras del jefe de una nación cuya economía  está a punto de derrumbarse  aún más, pero  ese optimismo, ese positivismo es el elemento esencial para el progreso del resto del año. El antídoto a la negatividad y mala vibra.

Sí, ha sido un año difícil para el presidente Obama donde obviamente ha aprendido grandes lecciones. Los demócratas han expresado su desilusión. Los independientes cada vez se sienten más defraudados. Los republicanos, insisten en profesar un fervor profético. Nada de esto es inusual en el último año  del primer término de un presidente porque siempre son atacados ferozmente por sus partidarios, oponentes y sobre todo por los miembros más atrevidos de su base. Cuando el desempleo ha subido a niveles altísimos y la deuda nacional bate  records,  las críticas son aún más feroces. Es completamente comprensible que la derecha enfurecida y la izquierda desmoralizada, ataquen al presidente. 

Hay que decir la verdad, y después  de ver el record de la guerra, la deuda, los gastos y las torturas de la administración de George W, nunca esperamos la llegada de otro redentor porque ya tuvimos uno hace 2012 años.  Yo particularmente no he estado de acuerdo con todas las decisiones del Presidente Obama en estos últimos años (como ignorar los crímenes de guerra de la era Bush-Cheney, o lanzar una guerra en Libia sin la aprobación del congreso, para nombrar un par de ellas). Pero George W le dejó una papa caliente gigantesca, y dado a lo que él mismo prometió, el President Obama ha cumplido su promesa de una forma que ni la completamente desquiciada derecha ni la supuestamente casta  izquierda pueden entender. Sus ataques y explosiones no les permiten ver más allá de sus narices, mucho menos el plan de Obama a largo plazo. Re-elegirlo es inminente para el futuro de nuestra nación, como lo fue elegirlo en el 2008.

Según la derecha, Obama ha gobernado como un izquierdista radical intentando una transformación fundamental del sistema de vida americano. Romney lo acusa de empeorar la recesión, de querer llevar a America a un estado europeo de bienestar que no cree en las oportunidades de una libre empresa, de no entender la economía  y de disculparnos ante nuestros enemigos. Según Romney, Obama es la peor amenaza para el alma americana;  un traje vacío que no podría dirigir una empresa mucho menos un país. ¿Cómo entonces podría tal incompetente ser una amenaza para nadie?

 Esa pregunta requiere un análisis.   Cuando el presidente  tomó posesión de su cargo, estábamos perdiendo 750,000 empleos al mes.  El último trimestre del 2008  sufrimos la caída más seria desde los años 30’s. El sistema financiero mundial estuvo a punto de caer y el desempleo y la deuda prometían caer más aún.  Ninguna persona pensante y justa podría culpar a Obama del derrumbe de los  12 meses que siguieron.  Pero el presidente, sin hacer  ruido, hizo varias cosas a la vez: continuó el rescate de los bancos que había comenzado George W. Fue entonces cuando los liberales lo acusaron de ser cautivo de Wall Street. Tengo que admitir que a mi misma me molestó mucho su actitud y pensé que Larry Summers y Tim Geithner influyeron en su actitud pasiva ante la “imprudencia” (por no decir descaro) de los principales bancos americanos. Pero hay que entender que a principios del 2009, la prioridad de cualquier presidente responsable hubiera sido estabilizar el sistema financiero y no una venganza emocional e inútil. A pesar de las fantasías de los liberales e izquierdistas, Obama no fue electo para ser un redentor izquierdista, si no para ser un reformista pragmático  y sobre todo  más resposable que George W.

Ahí el presidente inició el rescate de la industria automotriz y trabajó para aprobar un paquete de estímulo de $787 billones. Todo esto fue puesto bajo un escrutinio monumental y en reprospecto, fue  mucho más exitoso de lo que se le ha dado crédito.   La crísis del desempleo empeoró a principios del 2010 según el estímulo comenzó a tener lugar. Desde entonces, se han ganado 2.4 millones de empleos. No es suficiente, no, pero es mucho mejor de lo que Romney quiere que creamos y eso es mucho  más de los empleos que se crearon durante la administración entera de George W.    En el 2011 solamente se crearon 1.9 millones de empleos en el sector privado mientras se perdieron 280,000 empleos de gobierno. La gente se olvida que el desempleo en el gobierno bajó un 2.6% durante los primeros años de la administración Reagan, la estrella del GOP. Si hacemos caso a la retórica republicana sobre Obama y su forma socialista de gobierno grande, se creería lo opuesto, pero no es así. Según la derecha, el estímulo falló porque no rebajó el desempleo a un 8% el primer año como predijo el equipo de transición del presidente. Subió a un 10.2%, pero se hizo tal predicción antes de la toma de posesión del presidente y se basó en estadísticas que estimaban que la economía se encogía solo un 4%, no un 9. Dichas estadísticas fueron el resultado de estudios de economistas del sector privado y del gobierno. El estímulo hizo exactamente lo que estaba supuesto hacer.

Si se escuchan los debates republicanos, lo que oímos hasta el caansancio es que Obama ha subido los impuestos. Otra mentira. No solamente accedió a no eliminar los recortes de impuestos de Bush por su primer término completo, si no que ha rebajado los impuestos agresivamente para todos los americanos. Un tercio del estímulo fueron recortes de impuestos para el 95% de los contribuyentes. Y ha rebajado los impuestos de nómina teniendo que luchar duro contra la oposición republicana. Su record de gastos es mucho mejor que el de George W. Bajo Bush, la nueva política de impuestos y gastos nos costaron a los contribuyentes un total de más de $5 trillones. Bajo ambos presupuestos de Obama (pasados y proyecciones) se hubieran añadido $1.4 trillones en dos términos.

A juzgar por estas cifras se podría deducir que Bush era el demócrata y Obama el republicano. Se puede decir que el presidente ha sido un conservador fiscal mucho mayor que su antecesor. Pero claro, Obama tuvo que gobernar bajo la peor recesión desde los 1930’s y Bush gobernó en un período de crecimiento moderado. Hay que gastar mucho para incrementar la deuda en tiempos de crecimiento como hizo Bush, el gran gastador.

Los gastos discrecionales no militares incrementaron el doble en la administración de Bush, vs la administración de Obama. De nuevo, como si Bush fuera el demócrata y Obama el republicano. El fantasma Escondido en el closet de los conservadores: La Ley del Cuidado de Salud Costeable es mucho más moderada de lo que sus críticos admiten. Es más, la Oficina Congresional del Presupuesto ha proyectado que el plan reducirá el déficit, no lo aumentará  dramáticamente como dicen los republicanos y como hizo, por ejemplo, el programa no financiado de las prescripciones de Medicare de George W. que se basó en un mandato individual,  inspirado por la archi-conservadora Heritage Foundation, Newt Gingrich y claro, Mitt Romney. No tiene una opción pública, si no que le ofrece una nueva base de clientes a la industria farmacéutica y a las compañías de seguros. Los “intercambios” de seguro de salud fueron inventados por la derecha, no por Obama.  La ley está al ala derecha del proyecto de los Clinton en 1993 y demasiado similar a la propuesta de Nixon de 1974. Aprobarla no adelantó los esfuerzos de recuperación, los siguió. Ahora se necesita mejorarlos de muchas maneras pero la administración no se opone a  nuevas reformas y ha accedido  permitirle a los estados  experimentar de distintas formas para lograr los mismos resultados. No es, como insiste Romney, un modelo único. Igual que  la carrera del Presidente Obama hacia el tope de la iniciativa educativa, establece estándares, ofrece incentivos y le permite a los estados  experimentar. También incluye una serie de modelos  piloto para reducir costos y demorar gastos de salud. Llega al punto de no regreso al acceso de seguro de salud privado, pero desde que los mandatos federales hacen que  los salones de emergencia tienen que aceptar a todos los que necesitan tratamiento, ya obedecemos al principio socialista  (de la forma más ineficiente possible). Hacer que 44 millones de personas incapaces de asumir responsabilidad, le paguen al sistema no es fiscalmente prudente, es un concepto conservador.

 En cuanto a la política exterior, las críticas de la derecha son bastante incoherentes también. Romney acusa al presidente de pedir disculpas por los Estados Unidos.  Otros lo acusan hasta de traición o apaciguamiento. Nada está más equivocado. Por el contrario el presidente cambió la táctica de ignorar a Osama Bin Laden, cambio que eventualmente lo llevó a su captura y muerte. Y cuando llegó el momento de la verdad, el presidente se fue en contra de la recomendación de su Secretaria de Estado Hillary Clinton y de su Vicepresidente Joe Biden, ordenando el plan más riesgoso y ambicioso que le pusieron en frente. El presidente personalmente ordenó más helicópteros y fueron estos los que salvaron la misión. El  triunfo no fue solamente matar al archi-enemigo global de América, si no  socavar masivamente la supuesta fuerza de Al Qaeda. Si George W. hubiera capturado a Bin Laden habiendo juntado lo mejor de lo mejor de las fuerzas de “inteligencia” para que la redada fuera exitosa, todavía lo estarían aplaudiendo. El Presidente Obama, tranquila, pausada pero inexorablemente, ha ido destruyendo a nuestros enemigos y ganando la guerra de la propaganda con hechos;  sin palabrería y nadie puede negar que la popularidad de Al Qaeda en el mundo musulmán ha decaído. Quien lo niegue, que lea la prensa internacional.
La política exterior del Presidente Obama, como la de George HW Bush (no confundir con el hijito) y la del General Dwight D. Eisenhower, no se basa en golpecitos pequeños y alarmantes para obtener ventajas políticas, si no en avanzadas pensadas estratégicamente  a largo plazo, planeadas obviamente por alguien preocupado por mejorar  los intereses americanos y no de empujar una ideología, sin importarle las vidas que se pierdan o las consecuencias adversas para el país y la economía. Con su forma sencilla y “humilde” de actuar, Obama le ha dado confianza a otros países que nos han pedido ayuda y han borrado el mal sabor que dejó la guerra de Irak en el mundo entero. El Presidente Obama a restaurado la confianza de otros países en nosotros.
Pero no solo la derecha  no ha entendido al presidente. La izquierda, aunque menos enajenada en sus críticas, izquierda al fin, tampoco ha copiado los efectos de la Administración Obama porque desde un principio ha  tenido una visión absurda de lo que debe hacer un presidente en una nación polarizada politicamente, donde para que una propuesta sea ley, se  requieren 60 votos del senado.  Se atreven a decir que el presidente es un miserable instrumento de Wall Street; un elitista que no sabe apreciar la oportunidad populista que ofrece el momento actual, que es una continuación de los criterios de libertades civiles de George W, etc. etc. No entienden que el presidente está tratando de reformar los programas de bienestar y quiere llegar a negociar un trato que sea positivo para todos. Lo acusan de ofrecer un estímulo demasiado pequeño, que su reforma financiera no es suficiente y que su planteamiento hacia los derechos civiles de los gays es débil. Detestan que su reacción a los ataques de republicanos sean nobles llamamientos a la unidad y al compromiso.  Pero pierden la visión de lo que ha logrado con sus modos; logros que precisamente, interesan a  los liberales. Se olvidan de lo exitoso que ha sido el rescate de la industria automotriz americana. No se dan cuenta de que se desvió lo que pudo haber sido otra gran depresión, y que la industria bancaria también se ha recuperado, en menor escala, pero se ha recuperado. Que la guerra de Irak, se terminó a tiempo, en el plazo que él prometió y que ninguna tropa americana se quedó atrás.  Que los gastos militares  han  disminuído  considerable y firmemente. Que durante la Administración Obama, el apoyo a la igualdad en el matrimonio y la legalización de la mariguana han escalado  los niveles más altos en la historia y que New York ha declarado en su estado  que la igualdad en el matrimonio de los gays es un hecho irreversible del sistema de vida americana.  Que la “Ley de Defensa del Matrimonio” se está apagando poco a poco porque el Departamento de Justicia simplemente no la defiende en las cortes y que los gays, ahora pueden servir libremente en el ejército americano. Que a través de los estímulos se ha invertido en energía y que los estándares contra el combustible tóxico se han incrementado. Que dos (mujeres) liberales moderadas han reemplazado a dos hombres en el Tribunal Supremo, que la tortura se ha eliminado y que el plan de salud costeable se ha puesto en marcha. Según Politifact.com, un proyecto del Tampa Bay Times, de las 508 promesas específicas del presidente, solo quedan dos en las que no se ha tomado acción aún. Poder cumplir 506 promesas en medio de una tormenta económica como la que vivimos hace ver al presidente Obama como el presidente más honesto de la historia moderna, gústele a quien le guste y pésele a quien le pese.  
Lo que le es difícil de entender a los liberales (me incluyo en algunas instancias) es que al Presidente Obama lo que le interesa es lo que puede hacer, no lo que puede tomar  crédito por hacer de inmediato y estábamos acostumbrados precisamente a eso, a los parches rápidos para que unos pocos tomen  crédito inmerecido. Muchos pensamos que la Administración Obama no estaba actuando rápidamente en cuanto a los temas “gay” pero ahora podemos ver que lo que estaba haciendo el presidente era obligando indirectamente a su Ministro de Defensa a moverse en esa dirección antes que él mismo, una táctica infalible.  Para entender al presidente hay que ver el cuadro completo y a largo plazo, con calma e inteligencia y no a la carrera.
Lo que hemos podido apreciar en estos casi 4 años es que  el presidente siempre le  extiende la mano a sus oponentes, pero cuando le responden con un puño cerrado, el no cesa en demostrar que son ellos y no él, el orígen del problema. Entonces se coloca en una posición de liberalismo moderado y lucha objetivamente sin que se le ponga la etiqueta de diversionista. Se podría tomar como que Obama parece incapaz de defenderse,  o es simplemente débil. Esto causa incertidumbre dentro de la izquierda que no ha sido capaz de entender  ni la estrategia, ni la persistencia del presidente. Haciéndose ideas erróneas y proyectando sus propias fantasias en un candidato que jamás prometió una revolución liberal, no  entendieron desde el principio que Obama estaba trabajando en el cuadro completo, el cuadro grande. Lo hizo con su propio partido en la reforma de salud y lo hizo con los republicanos con la deuda. Lo hizo con el gobierno de Israel y los asentamientos en Cisjordania y con el regimen Iraní durante la revolución verde cuando mataban inocentes en las calles.  Nada se puede comprender en el primer término del Presidente Obama a no ser que nos demos cuenta de que el lo planeó todo para 8 años y no cuatro. Si lo re-elegimos, habrá ganado una batalla mucho más importante que la del 2008 porque será un mandato de un cambio de 8 años lejos de los excesos de desigualdad, de extralimitarse en el extranjero y el déficit de gastos imprudentes de los últimos 30 años. Lo haremos afincar lo que ha hecho hasta ahora y hacerlo irreversible.
El Presidente Obama eliminó la desgracia de la tortura en los campos de detención militares. Si no lo reelegimos en el 2012, esa desgracia nos amenaza con regresar que es lo que quiere la derecha. Cuando lo eligimos, no solo elegimos al primer presidente  Afro-Americano de la nación, también reemplazamos a un ser  incapaz de formar una oración gramáticamente correcta, por otro que a pesar de su incomparable elocuencia no ha podido acabar con la brutal polarización ideologica  de Washington, pero en la mayoría de las encuestas los americanos lo ven mucho menos culpable de este “impasse” que al GOP. El Presidente  Obama ha sido acusado de declararle la guerra a la religión, pero se ha mantenido fuera de la cultura de guerra. Se ofreció a recortar programas sociales (recortando ya el Medicare donde  pudo sin afectar a los ciudadanos mayores), mientras los republicanos rehusaron incrementar ni un dolar neto de las ganancias de nadie. Hasta  los gobiernos más austeros de Europa están a la izquierda de eso. Y es esa intransigencia republicana (desde la declaración pública de Rush Limbaugh cuando dijo que quería el fracaso de Obama, hasta la admisión de Mitch Mc Connell,  Lider de la Mayoría del Senado, que su primer objetivo es negarle un segundo término a Obama), la responsable por el callejón sin salida que es Washington hoy en día. La única forma de acabar con ese callejón sin salida es una derrota electoral al GOP, ya que lo único que entienden los republicanos es el lenguaje de victoria y derrota.
Solo queda por decir que ojala que el pueblo Americano termine lo que comenzó en el 2008 y re-elijamos al Presidente Obama, un hombre que ha demostrado persistencia  y un temperamento de acero bajo presiones descomunales con crisis que no se han visto desde la 2da Guerra Mundial y la Gran Depresión en nuestra nación y quizás por el color de su piel, ha sido el menos apreciado de los presidentes modernos. Pero a pesar de todo “America está de regreso” y quien diga lo contrario, no sabe de qué está hablando.

 Gracias a Andrew Sullivan (comentarista politico, ex editor del new Republic de Washington DC y autor), Robert Reich (Profesor, economista politico y autor) y a las últimas encuestas del Pew Research por los datos e información de este post.




  




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